Localización e instalaciones

Localización:

     La propuesta de construir el Archivo de la Diputación Provincial aprovechando los restos del desaparecido Monasterio de San Agustín, data de la década de los 80.

     En 1986, el entonces Archivero, Don Floriano Ballesteros Caballero, formuló formalmente la idea, apoyada en una doble utilidad: solucionar la necesidad urgente de instalaciones capaces y suficientes para Archivo y salvar de la incuria los restos históricos-artísticos que quedaban del entonces semiabandonado Monasterio, declarado Monumento Histórico Artístico en 1982, propiedad de la Diputación. Ello dio lugar al correspondiente acuerdo corporativo para que se redactara, como se hizo, por los Servicios de Arquitectura Provinciales una primera Memoria Valorada, que no tuvo efecto alguno a causa del relevo producido en la presidencia de la Diputación.

     Después de varios años de paralización de la idea, ante la insistencia del Archivero en resolver el cada vez más acuciante problema de espacio que tenía el Archivo, a finales de la década de los noventa, la Diputación acordó rehabilitar el Monasterio de San Agustín y adaptarlo a usos culturales, preferentemente para su Archivo y Biblioteca, y Centro de Restauración de bienes muebles, documentales y bibliográficos.

     Encargó el proyecto a la Arquitecta provincial Dª. Marina Escribano Negueruela. Las obras dieron comienzo en Noviembre de 1997 y la inauguración del nuevo edificio resultante tuvo lugar el 20 de Mayo de 2002.


Instalaciones:

     El edificio consta de planta baja y dos alturas, distribuidas en diferentes niveles, susceptibles de ampliar con otro piso más sobre el ala de depósitos de Archivo.

DEPÓSITO

 

 

 

La superficie total construida alcanza los 6.532 m2.

El Archivo ocupa, aproximadamente, un total de 990,33 m2, desglosados en:

  • 637,46 m2 de depósitos compactos.
  • 166,73 m2 de depósitos auxiliares (Fotografía, Cartografía, etc).
  • 186,14 m2 del Área de Administración y tratamiento de fondos.

 

 

 

     A las anteriores superficies han de añadirse 233,79 m2 de la Sala de Investigación de uso conjunto con la Biblioteca "Castilla y León" (179,25 m2 de la sala general, con 40 puestos, más 36,54 de otra dedicada a trabajos en grupo, con capacidad para 10 personas).

     Junto a esta medida de utilizar una sola Sala de Consulta, común para Archivo y la Biblioteca, se ha decidido unificar los fondos bibliográficos de la Biblioteca Auxiliar del Archivo con los de la "Biblioteca Castilla y León", convirtiéndolas en una sola con esta última denominación, al objeto de ofrecer el mejor servicio posible aprovechando al máximo los recursos disponibles, tanto de las colecciones como de los personales y materiales. El primer resultado obtenido ha sido abrir el servicio del Archivo por las tardes (previa reserva de la documentación antes de las 13 h.).

     Para el amueblamiento de la Sala de consulta se ha aprovechado la librería procedente del desaparecido Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, en el antiguo Monasterio de Oña, propiedad de la Diputación desde 1968. Se trata de un conjunto de tres pisos, bajo y dos galerías abalconadas a las que se accede por dos husillos situados a ambos lados de la puerta de entrada. Cubre los cuatro parámetros del local con estanterías de madera, que han sido debidamente tratadas. El mueble, fabricado en los últimos años del siglo XIX o principios del XX, no posee especiales valores artísticos, pero su grandiosidad y empaque, junto a la luz cenital del local, han servido para crear un ambiente muy agradable a la Sala. Las mesas de lectura y consulta de corte moderno y tonos claros, contrastan con la seriedad de la librería y añaden un punto de contraste que anima el conjunto.

     Cada puesto de la Sala dispone de conexiones eléctricas e informáticas; estando a disposición de los usuarios una red de telecomunicaciones (WIFI), que permite el acceso a toda la información disponible en los distintos servicios del Centro.